¿Los perros pueden comer arroz? Cuándo va bien y cuándo no

Sí, los perros pueden comer arroz: no es tóxico y se digiere con facilidad. Ahora bien, te voy a ser sincera desde el principio: en Anlú somos muy de alimentación grain free y el arroz es un ingrediente que preferimos evitar siempre que se puede. No porque sea «malo» (hay gamas buenísimas que lo llevan), sino porque creemos que hay opciones mejores. En este artículo te explico cuándo el arroz puede tener sentido, los distintos tipos que existen, su relación con las alergias y, muy importante, qué hago yo en lugar de arroz cuando un perro está malito de la tripa: la sopa de moro.
- ¿Los perros pueden comer arroz?
- Nuestra opinión: mejor evitarlo (pero sin dramas)
- Los tipos de arroz: no todos son iguales
- Arroz y alergias: lo que dicen las pruebas
- ¿Y cuándo está malo de la tripa? La sopa de moro
- Gamas de calidad que llevan arroz
- En resumen
¿Los perros pueden comer arroz?
Sí, los perros pueden comer arroz perfectamente. Es un cereal que su organismo digiere bien, aporta energía de forma sencilla y, cocido y sin sal, no les hace ningún daño. De hecho, aparece en muchísimos piensos y en la clásica receta de «pollo con arroz». Así que, respondiendo a la pregunta: no hay ningún problema en que tu perro coma un poco de arroz bien cocido.
Nuestra opinión: mejor evitarlo (pero sin dramas)

Aquí te doy nuestra visión con total honestidad: en Anlú preferimos evitar el arroz y apostamos por la alimentación grain free (sin cereales), porque consideramos que un perro aprovecha mejor una dieta basada en carne y vegetales. No vamos a decirte que el arroz sea un veneno, porque no lo es, y de hecho existen gamas de altísima calidad que lo incorporan muy bien formuladas. Simplemente, si nos preguntas, nuestra recomendación es reducirlo al mínimo y, si se usa, que sea en la cantidad justa y dentro de una receta equilibrada.
Y hay otro motivo por el que preferimos mirar más allá del arroz. Es un carbohidrato refinado y de índice glucémico alto, y en el mundo de la alimentación natural es habitual escuchar que este tipo de hidratos, en perros sensibles, pueden favorecer la inflamación del intestino o desequilibrar su flora. No es un dogma cerrado (de hecho, muchos veterinarios siguen recomendando el arroz blanco de forma puntual para las diarreas), pero a nosotros nos parece razón suficiente para preferir carbohidratos más sencillos y con más nutrientes, como la patata cocida o, sobre todo, el boniato: aportan fibra, vitaminas y energía de una forma más amable con su digestión.
Los tipos de arroz: no todos son iguales

Cuando hablamos de «arroz» en realidad hablamos de muchas cosas distintas, y no todas son iguales:
Arroz blanco. Es el más fácil de digerir porque se le ha quitado el salvado; el que se suele dar puntualmente. Aporta energía rápida pero pocos nutrientes.
Arroz integral. Conserva el salvado, así que tiene más fibra y nutrientes, pero también cuesta un poco más de digerir.
Arroz sin cáscara y otras variedades. Existen preparaciones y variedades pensadas precisamente para que sienten mejor. La idea que quiero que te lleves es que no todo el arroz es «malo»: bien elegido y en poca cantidad, puede formar parte de una buena receta. El problema no es el arroz en sí, sino abusar de él o usarlo como relleno barato.
Arroz y alergias: lo que dicen las pruebas

Un dato importante que no todo el mundo conoce: el arroz es uno de los ingredientes que con más frecuencia salta en las pruebas de alergia alimentaria de los perros. Al igual que pasa con el pollo, esto tiene mucho que ver con lo presente que está en la alimentación: cuanto más se consume un ingrediente, más papeletas hay de que el sistema inmune acabe reaccionando a él. Por eso, en perros con problemas de piel, picores u otitis de repetición, el arroz es uno de los ingredientes que solemos mirar con lupa.
¿Y cuándo está malo de la tripa? La sopa de moro

Aquí va una de las cosas que más me gusta explicar. Cuando un perro tiene diarrea o vómitos, mucha gente recurre automáticamente al «pollo con arroz». Yo, sinceramente, casi nunca recomiendo arroz cuando están malos de la tripa. En su lugar, mi gran aliada es la sopa de moro.
🍲 Cómo hacer la sopa de moro. Cuece un trozo de pechuga de pollo o pavo en abundante agua (mucha más agua de la que usarías para una sopa normal), sin sal, sin aceite y sin ningún condimento, durante un buen rato. El resultado es un caldo suave y muy hidratante que le das templado, junto con un poco de esa carne desmenuzada, en tomas pequeñas y frecuentes. Puedes añadir un poco de zanahoria hervida si quieres. Nada de arroz. Este caldito ayuda a rehidratar al perro y a que su sistema digestivo descanse sin forzarlo, que es justo lo que necesita cuando está revuelto.
Ojo: la sopa de moro es un apoyo puntual para una tripa delicada, no una dieta completa. Si tu perro sigue con vómitos o diarrea más de un día, está decaído o ves sangre, no lo dudes y acude al veterinario.
Cómo cocer el arroz para tu perro
Si en algún momento decides darle arroz, lo importante es prepararlo bien. Nada de sofritos, sal, aceite ni caldos: arroz hervido en agua y punto. Además, para tu perro conviene dejarlo más pasado y blando de lo que lo comerías tú, porque así se digiere mejor. Escúrrelo, déjalo templar y mézclalo con una fuente de proteína magra como pollo o pavo cocido sin condimentar. Sírvelo en raciones pequeñas: el arroz debe ser una parte del plato, no el plato entero. Y si te sobra, guárdalo en la nevera un máximo de un par de días, siempre bien tapado.

¿Cuánto arroz y cada cuánto?
Aquí el mensaje es el mismo de siempre: moderación. El arroz aporta energía en forma de hidratos, así que un exceso se traduce fácilmente en calorías de más y, a la larga, en sobrepeso. Como referencia, en un plato casero puntual el arroz no debería ocupar más de una cuarta parte; el resto, proteína y algo de verdura. Y desde luego no es un alimento para dárselo a diario ni para sustituir su pienso completo, que está formulado con todos los nutrientes que necesita. Piensa en el arroz como un recurso ocasional, no como una costumbre.

Errores frecuentes con el arroz
El fallo más común es darle las sobras del arroz de casa: paellas, arroces con sofrito, con cubito, con salsa de soja o con verduras poco recomendables como la cebolla. Todo eso lleva sal y condimentos que a tu perro no le convienen, por muy inofensivo que parezca el arroz de base. Otro error es abusar de la cantidad pensando que «es sano y no engorda», cuando en realidad es puro hidrato. Y el tercero, convertir el clásico «arroz con pollo» en su dieta habitual: es un recurso de días concretos, no una alimentación completa a largo plazo, porque le faltarían nutrientes esenciales.
Gamas de calidad que llevan arroz
Como te decía, hay marcas muy top que incorporan arroz de forma bien pensada. Si prefieres o necesitas una opción con este ingrediente, estas son algunas que sí nos parecen de calidad. Una nota importante: los Amanova solo se venden en tienda física (y dentro de su gama, los Low Grain son los únicos que llevan arroz); Harper and Bone y algunas latas de MjAMjAM también lo incluyen:
Y si prefieres alejarte de los cereales, en nuestra gama de comida húmeda y natural tienes muchísimas opciones grain free igual de ricas y digestibles.
En resumen: sí, los perros pueden comer arroz, y no pasa nada por darlo puntualmente bien cocido y en poca cantidad. Nosotros preferimos evitarlo y tirar de grain free, para la tripa revuelta apostamos por la sopa de moro, y recordamos que el arroz es un alérgeno bastante habitual. Como siempre, cada perro es un mundo: si tienes dudas, escríbenos y te ayudamos a elegir lo mejor para el tuyo.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un veterinario. Ante cualquier duda sobre la alimentación o salud de tu perro, consulta siempre con un profesional.








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