El PSH Tangle Free es el acondicionador desenredante, y es el producto que hace que el cepillado deje de ser una batalla. Está formulado para mantos largos, medios o densos, y también para el manto castigado, reseco o deteriorado, que es precisamente el que más enreda (y ahí está el círculo vicioso: un pelo dañado tiene la cutícula levantada, se engancha con el pelo de al lado, forma nudos; al desenredar a lo bruto se rompe más, y vuelta a empezar). Este acondicionador lubrica la fibra, facilita el cepillado y evita que se formen nudos durante más tiempo, mientras devuelve al manto su estado óptimo. Es formato de 1 litro, el de peluquería: si tienes un perro de manto largo, vas a agradecer no quedarte a medias.
Beneficios
• Desenreda y reduce la formación de nudos durante más tiempo.
• Para mantos largos, medios o densos, y para el pelo castigado o reseco.
• Facilita el cepillado: menos tirones, menos rotura, menos guerra.
• Deja el manto suave, manejable y con acabado sedoso.
• Formato de 1 litro, el de peluquería.
• Perros y gatos.
Por qué se enreda tanto un manto largo
Y por qué el problema se retroalimenta.
Un pelo sano tiene la cutícula lisa, como escamas bien cerradas: el pelo resbala sobre el de al lado.
Un pelo castigado (seco, deteriorado, roto) tiene la cutícula levantada: se engancha con los pelos vecinos y forma nudos. Y aquí empieza el círculo vicioso: al desenredar el nudo en seco y a lo bruto, el pelo se rompe más, la cutícula se estropea más, y enreda más todavía.
Este acondicionador rompe ese ciclo: lubrica la fibra y sella la cutícula, de modo que el pelo vuelve a deslizarse. Resultado: menos nudos, menos rotura y un cepillado que no duele.
Regla de oro: nunca laves a un perro con nudos ya formados. El agua los aprieta y los convierte en fieltro. Desenreda primero, baña después.
Modo de empleo
1. Lava primero con el champú PSH que corresponda a tu peludo.
2. Aclara.
3. Aplica el acondicionador por todo el manto, con las yemas de los dedos, distribuyéndolo en el sentido del pelo.
4. Déjalo actuar y aprovecha ese rato para ir desenredando los nudos: es el mejor momento, porque el pelo está lubricado y no se rompe.
5. Aclara con abundante agua, hasta retirar todo el producto.
6. Seca bien.
Entre lavados, puedes potenciar el resultado con una bruma de la línea.
Uso externo, en perros y gatos. Evita ojos y mucosas. Mantener fuera del alcance de los niños.
Preguntas frecuentes
Mi perro vive lleno de nudos. ¿Esto los soluciona?
Ayuda mucho, y sobre todo previene que vuelvan a formarse. Pero necesita acompañarse de cepillado regular. Y una advertencia importante: si ya tiene nudos, no lo metas en agua. El agua aprieta el nudo y lo convierte en un fieltro imposible. Desenreda primero, baña después.
¿Por qué un pelo dañado enreda más?
Porque tiene la cutícula levantada: en lugar de deslizarse, se engancha con los pelos vecinos. Un pelo sano tiene la cutícula lisa y resbala. Por eso cuidar el manto reduce los nudos por sí solo.
¿Un litro no es demasiado?
Si tienes un perro de manto largo o denso, no: es el formato de peluquería y te va a durar mucho, sin quedarte a medias en el peor momento.
¿Es imprescindible el acondicionador o basta con el champú?
Depende del manto, y te lo digo sin vender humo. En un perro de pelo corto y piel sana, puedes prescindir de él. En un manto largo, denso, rizado o castigado, es lo que marca la diferencia entre un cepillado tranquilo y una guerra con nudos y tirones.
¿Cuándo desenredo los nudos?
Con el acondicionador puesto, mientras actúa. Ese es el momento: el pelo está lubricado y el nudo se abre en lugar de arrancarse. Cepillar en seco es lo que rompe el pelo.
¿Hay que aclararlo?
Sí, y a fondo. Los restos de producto apelmazan el manto, pican y, en un gato, se los traga al acicalarse.
¿Vale para gatos?
Sí, la línea está formulada para perros y gatos. Aclarado especialmente minucioso en su caso.





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