El acondicionador Ozone Sweet no es un extra opcional: es el segundo paso del protocolo de champuterapia, y sin él el tratamiento se queda a medias. Lo explico. El champú hace un trabajo imprescindible (arrastra alérgenos, purifica, reequilibra la microbiota), pero también deja la piel expuesta. El acondicionador es el que viene detrás a reponer lo que hace falta: está formulado con extracto de aloe y aceite de argán para hidratar y calmar las pieles más reactivas, y para dejar el manto manejable. En una piel atópica, cuya barrera está dañada y que pierde agua constantemente, ese aporte de hidratación es parte del tratamiento, no un lujo cosmético.
Beneficios
• Segundo paso del protocolo de champuterapia: completa el trabajo del champú Ozone (Soft o Hard).
• Extracto de aloe: calma la piel reactiva.
• Aceite de argán: nutre y ayuda a reponer la barrera.
• Hidratación: clave en una piel atópica, que pierde agua constantemente por su barrera dañada.
• Sin parabenos, sin Kathon, sin siliconas, sin colorantes artificiales.
• Apto para perros y gatos.
¿Qué es la champuterapia?
La champuterapia es el uso del baño como parte del tratamiento de una piel enferma, no como higiene estética. Y tiene todo el sentido, porque en una piel atópica o con dermatitis pasan tres cosas: la barrera cutánea está dañada, la microbiota (las bacterias y levaduras que viven en la piel) está desequilibrada, y hay alérgenos y restos inflamatorios pegados al manto.
Un baño con el producto adecuado hace justo eso: arrastra los alérgenos de la superficie, reequilibra la microbiota y aporta lípidos e hidratación para reparar la barrera. Por eso, en dermatología veterinaria, los lavados frecuentes son una herramienta reconocida y no un capricho.
El protocolo de PSH:
1. Champú (Soft para casos leves o mantenimiento; Hard para brotes y casos graves)
2. Acondicionador Ozone Sweet
3. Secado completo
Se repite cada tres días hasta notar mejoría; luego se van espaciando los lavados.
El secado no es opcional. Dejar humedad en el manto es contraproducente: la humedad favorece justo a los microorganismos que estás intentando controlar. Sécalo bien, con secador, hasta la piel.
Composición e indicaciones
Indicado como parte del tratamiento de champuterapia en pieles con dermatitis, tendencia atópica, dermatosis inflamatorias, alergias alimentarias y/o descamativas.
Ingredientes destacados:
– Extracto de aloe: calmante
– Aceite de argán: nutritivo y reparador
Aporta hidratación y calma las pieles más reactivas.
Modo de empleo
1. Lava primero con el champú Ozone correspondiente (Soft o Hard).
2. Aclara.
3. Aplica el acondicionador Sweet tras el lavado.
4. Aclara.
5. Seca por completo con secador, hasta que el manto quede libre de humedad.
Frecuencia: el protocolo completo (champú + acondicionador) cada tres días en caso de brote, hasta notar mejoría. Después, espaciar los lavados.
Uso externo. Mantener fuera del alcance de los niños.
Qué NO lleva
PSH formula sin:
– Parabenos
– Kathon (un conservante cuyo uso continuado se asocia a alergias)
– Siliconas (dificultan la oxigenación del pelo, dañan la cutícula y lo resecan)
– Colorantes artificiales: el color viene de los propios ingredientes
La lógica es simple: en una piel que ya reacciona a todo, cada químico de más es un alérgeno potencial. Cuantos menos, mejor.
Además, sus ingredientes no dañan la barrera de coral.
Preguntas frecuentes
¿Es imprescindible o me puedo saltar el acondicionador?
Es parte del tratamiento, no un extra. El champú purifica y arrastra alérgenos; el acondicionador repone hidratación y calma la piel. En una piel atópica, que pierde agua por su barrera dañada, saltarse ese paso es dejar el trabajo a medias.
¿Sirve con cualquiera de los dos champús Ozone?
Sí: es el acondicionador de la línea y completa tanto el Soft como el Hard.
¿Cada cuánto puedo bañarlo?
En pleno brote, cada tres días: es lo que marca el protocolo de champuterapia y es lo que recomienda la dermatología veterinaria. Cuando la piel mejora, se van espaciando los lavados. Y sí, va contra la idea popular de «no bañes mucho al perro que le estropeas la piel»: eso vale para un champú agresivo, no para un producto de tratamiento.
¿Por qué insistís tanto en secarlo?
Porque la humedad residual es contraproducente. Un manto húmedo es el ambiente perfecto para las bacterias y levaduras que precisamente estás intentando controlar. Sécalo bien, con secador, hasta la piel, no solo por fuera.
¿Esto le cura la dermatitis?
No, y hay que decirlo claro. La dermatitis atópica canina es una enfermedad crónica de origen alérgico (ácaros, polen, gramíneas) con base genética. No se cura: se controla. La champuterapia es una herramienta muy útil dentro de ese control, junto con el tratamiento que te indique tu veterinario. No es un sustituto.
¿Vale también para gatos?
Sí, la línea está indicada para perros y gatos. Con un gato, ármate de paciencia (y de toalla).
¿Cuál elijo, Soft o Hard?
Soft: casos leves o fase de mantenimiento.
Hard: brotes y casos graves o crónicos, con lesiones por cronicidad.
Si no lo tienes claro, pregúntale a tu veterinario o pregúntanos a nosotros.

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