El palo de madera de olivo es un mordedor 100 % natural con una virtud que lo distingue de cualquier otro snack: no aporta calorías. Eso lo convierte en la opción perfecta para el perro que necesita masticar (que son casi todos, porque masticar libera estrés y canaliza la ansiedad) pero al que no le puedes dar más premios: el que está a dieta, el que ya lleva su cupo de snacks o el que engorda con mirar la comida. La madera de olivo tiene además una propiedad concreta: es densa y fibrosa, de modo que al morderla no se astilla como un palo del campo, sino que se deshilacha en fibras suaves que el perro escupe o traga sin problema. Y esas fibras, al rozar el diente, ayudan a arrastrar la placa. Es un mordedor, no un alimento: dáselo siempre con supervisión.
Beneficios
• Cero calorías: la opción perfecta para el perro que necesita masticar pero no puede comer más premios.
• 100 % natural: solo madera de olivo, sin tratar, sin barnices, sin aditivos.
• No se astilla como un palo del campo: la madera de olivo es densa y se deshilacha en fibras suaves en vez de romperse en astillas.
• Larguísima duración: aguanta muchísimo más que cualquier masticable comestible.
• Efecto antiestrés: masticar de forma sostenida calma al perro y canaliza la ansiedad.
• Ayuda a la higiene dental: las fibras arrastran la placa al rozar el diente.
• Sin olor y sin manchas: puede quedarse por casa sin problema.
Composición
Madera de olivo 100 %, sin tratar.
Sin barnices, sin aditivos, sin conservantes.
Componentes analíticos
No aplica: no es un alimento, es un mordedor.
Aporte calórico: prácticamente nulo. El perro no ingiere la madera: la deshilacha en fibras.
Modo de empleo y dosificación
No es un alimento, es un mordedor. No aporta calorías ni sustituye a nada de su dieta.
Cómo usarlo: ofrécelo cuando quieras que tu perro se entretenga, se relaje o canalice el nerviosismo. Es una herramienta excelente para el perro que se queda solo en casa, para el que está en reposo por una lesión o para el cachorro que muerde todo lo que pilla (aunque en cachorros, con la dentadura en desarrollo, mejor una pieza pequeña y siempre vigilando).
Supervisión, siempre. Revisa la pieza con frecuencia: si aparecen astillas, si empieza a arrancar trozos grandes en lugar de raspar fibras, o si queda un fragmento tragable, retíraselo.
No es adecuado para perros que destrozan y tragan sin masticar.
Consejo: si tu perro pierde el interés, humedece la punta con un poco de agua o pásale un poco de paté. Vuelve a resultarle atractiva.
Preguntas frecuentes
¿No es peligroso? Siempre me han dicho que no dé palos a mi perro.
Y te lo han dicho con razón: un palo del campo es peligroso, porque se astilla en fragmentos afilados que pueden clavarse en la boca o en el tubo digestivo. La madera de olivo es distinta: es densa y fibrosa, y al morderla se deshilacha en fibras suaves en lugar de romperse en astillas. Aun así, dáselo con supervisión y retíralo si ves que se astilla.
¿Por qué usar esto en vez de un hueso?
Por las calorías: este no aporta ninguna. Es la solución para el perro que necesita masticar (por ansiedad, por aburrimiento, por instinto) pero que ya no puede comer más premios porque está a dieta o porque engorda con facilidad.
¿Cuánto dura?
Muchísimo. Al no ser comestible, no se consume: se va desgastando. Es de los mordedores más duraderos que existen.
¿Y si se lo traga?
Las fibras que arranca son suaves y pequeñas, y las escupe o las traga sin consecuencias. El riesgo aparece si arranca trozos grandes: si ves que lo hace, retíraselo. No es adecuado para perros que destrozan y tragan sin masticar.
¿Sirve para un cachorro que muerde todo?
Es una gran herramienta para redirigir ese impulso, sí. Pero con un cachorro, elige una pieza pequeña, no lo dejes solo con ella y vigila su dentadura, que está en pleno desarrollo.
¿Y si pierde el interés?
Humedece la punta con agua o úntala con un poco de paté. Recupera el atractivo al instante.

Lucía Sánchez (propietario verificado) –
No se astilla, y dura bastante.