Esta leche maternizada para cachorros de perro está formulada siguiendo la composición natural de la leche materna canina, y ese detalle importa más de lo que parece. La leche de perra no se parece a la de vaca: tiene mucha más proteína y grasa, y mucha menos lactosa. Por eso darle leche de vaca a un cachorro es un error grave (le provoca diarrea, y una diarrea en un recién nacido deshidrata en horas). Esta fórmula aporta un 25 % de proteína y un 24 % de lípidos, con verdadera proteína láctea y una digestibilidad del 99,5 %, y es baja en lactosa, que es justo lo que un aparato digestivo inmaduro necesita. Está enriquecida con vitaminas, minerales y oligoelementos. Se disuelve rápido y sin grumos, un detalle que a las cuatro de la mañana se agradece. El bote incluye biberón y cacito dosificador. Y por su contenido moderado en grasa, sirve también para perros mayores o convalecientes con dificultades para comer.
Beneficios
• Formulada según la composición natural de la leche materna canina: más proteína y grasa, y menos lactosa que la leche de vaca.
• 99,5 % de digestibilidad y baja en lactosa: pensada para un aparato digestivo inmaduro.
• Verdadera proteína láctea, pasteurizada a baja temperatura para no dañar sus propiedades.
• Enriquecida con vitaminas, minerales y oligoelementos, para cubrir todas las necesidades del crecimiento.
• Se disuelve rápido y sin grumos: a las cuatro de la mañana, esto se agradece.
• Incluye biberón y cacito dosificador: puedes empezar en cuanto llegas a casa.
• También para perros mayores o convalecientes con dificultades para comer, gracias a su contenido moderado en grasa.
• Libre de OGM y con control veterinario en cada partida.
Composición
Leche desnatada en polvo, aceites vegetales, suero de leche, almidón de trigo, vitaminas, minerales y oligoelementos.
Libre de OGM (ingredientes modificados genéticamente). Pasteurización a baja temperatura, para conservar íntegras las propiedades de la proteína láctea. Control veterinario en cada partida de producción.
Componentes analíticos
Proteínas 25 %
Lípidos 24 %
Materia inorgánica 7 %
Digestibilidad: 99,5 %. Bajo contenido en lactosa.
Envase de 300 g, con biberón y cacito dosificador incluidos.
Modo de empleo y dosificación
Preparación
1. Mezcla 20 g de leche en polvo en 50 ml de agua caliente (60 °C) y remueve con fuerza hasta que no queden grumos.
2. Deja templar. La temperatura ideal de la toma es de 38 °C, la del cuerpo. Compruébala siempre en el dorso de la muñeca antes de dársela: demasiado caliente quema, demasiado fría no la acepta y le enfría el cuerpo.
3. Ofrécela con el biberón incluido, varias veces al día, a discreción.
No conserves la leche de una toma a otra. Prepara solo lo que vaya a tomar. La leche reconstituida es un caldo de cultivo perfecto para las bacterias.
Cosas que nadie te cuenta y son vitales
– Boca abajo, nunca boca arriba. Un cachorro mama en posición horizontal, con la barriga hacia abajo. Si lo alimentas boca arriba como a un bebé humano, puede aspirar la leche a los pulmones y desarrollar una neumonía. Es la causa más frecuente de muerte en la lactancia artificial.
– Despacio. Deja que él marque el ritmo. Nunca aprietes el biberón para forzar la salida.
– El calor es tan importante como la comida. Un recién nacido no regula su temperatura. Si está frío, no digiere: hay que calentarlo antes de darle de comer.
– Hay que estimularlo para que haga sus necesidades. Los cachorros no orinan ni defecan solos las primeras semanas: la madre les lame la zona perianal. Tendrás que imitarla con una gasa húmeda y templada después de cada toma.
Conservación: en lugar fresco y seco, protegido de la luz y del calor.
Preguntas frecuentes
¿Puedo darle leche de vaca si no tengo otra cosa?
No. Y no es una recomendación, es una advertencia: la leche de vaca lleva demasiada lactosa y muy poca proteína y grasa comparada con la de perra. Le provocará diarrea, y una diarrea en un recién nacido deshidrata en horas y puede matarlo. Si es de madrugada y no tienes fórmula, llama a un veterinario de urgencias.
¿Cómo preparo la toma?
20 g de polvo en 50 ml de agua caliente a 60 °C, removiendo con fuerza. Se sirve a 38 °C, la temperatura del cuerpo. Y no guardes lo que sobre de una toma a otra.
¿En qué postura le doy el biberón?
Boca abajo, con la barriga hacia el suelo, como mamaría de su madre. Nunca boca arriba como a un bebé humano: puede aspirar la leche a los pulmones y provocarse una neumonía. Es la causa más frecuente de muerte en la lactancia artificial, y casi nadie lo advierte.
¿Cada cuánto tiene que comer?
A discreción, varias veces al día. Un recién nacido come muy poco y muy a menudo, incluso cada 2-3 horas, noche incluida. Es agotador, y es así.
¿Por qué no hace sus necesidades?
Porque no puede solo. Las primeras semanas, la madre les lame la zona perianal para estimularlos. Si estás criando a un huérfano, tienes que imitarla: una gasa húmeda y templada, con movimientos suaves, después de cada toma. Si no lo haces, no evacúa.
¿Sirve para un perro adulto?
Sí, y es un uso menos conocido: por su contenido moderado en grasa, va bien en perros mayores o convalecientes con dificultades para comer, como aporte líquido y nutritivo.









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