Los empapadores súper absorbentes de Freedog son una de esas cosas que parecen prescindibles hasta que se vuelven imprescindibles, y tienen bastantes más usos de los que la gente supone. El más conocido es el aprendizaje del cachorro, aunque conviene matizarlo, porque aquí hay una trampa que casi nadie explica y que luego trae problemas. Pero hay otros usos igual de valiosos y menos evidentes: un perro mayor con incontinencia urinaria, que la tiene y no la puede evitar, y al que no se debe regañar jamás por ello; un animal convaleciente de una cirugía o con movilidad reducida, que no puede salir; una gata o una perra pariendo; un transportín en un viaje largo; o el suelo bajo la bandeja de un gato que escarba como si buscara petróleo. Son ligeros, absorben mucho líquido y lo retienen en el interior sin que traspase al suelo, y se tiran a la basura sin más.
Beneficios
• Alta absorción: retienen el líquido en el interior sin que traspase al suelo.
• Aprendizaje del cachorro en las primeras semanas, antes de que complete las vacunas.
• Incontinencia en perros mayores, que no pueden evitarla y a los que no hay que regañar.
• Convalecencias y movilidad reducida, cuando salir no es una opción.
• Viajes y transportines, y bajo la bandeja del gato.
• Marca Freedog.
Características
– Empapadores absorbentes desechables.
– Para perros y gatos.
– Retienen el líquido en el interior sin traspasar al suelo.
– Marca: Freedog.
– Consulta las medidas y el número de unidades en la descripción.
El empapador y el cachorro: la trampa que nadie te cuenta
Aquí conviene ser honesta. Enseñar a un cachorro a hacer sus cosas en un empapador dentro de casa y, a la vez, pretender que aprenda a hacerlas en la calle, es enviarle dos mensajes contradictorios. Muchos cachorros aprenden estupendamente a usar el empapador y luego cuesta un mundo quitarles la costumbre, porque para ellos hacerlo dentro de casa está aprobado. El empapador es una solución de transición muy útil mientras el cachorro no ha completado las vacunas y no puede pisar la calle, y ahí es insustituible. Pero en cuanto pueda salir, el objetivo es la calle: sácalo con frecuencia (al despertarse, después de comer, después de jugar) y premia como si hubiera hecho una hazaña cuando acierte fuera. Y ve reduciendo los empapadores, no los mantengas por comodidad.
Nunca regañes por un accidente
Ni al cachorro ni, mucho menos, al perro mayor. Regañar a un cachorro por hacérselo dentro solo le enseña una cosa: que hacerlo delante de ti es peligroso. Resultado, se esconderá para hacerlo, incluso en la calle, y habrás complicado el aprendizaje enormemente. Y en un perro senior con incontinencia, regañar es sencillamente cruel: no lo hace por gusto, no puede evitarlo, y muchas veces se avergüenza. Limpia sin drama y con un producto enzimático, no con amoniaco (que huele a orina para el perro y le invita a repetir en el mismo sitio).
Un perro mayor que se hace encima merece una visita al veterinario
No lo asumas como «cosas de la edad». La incontinencia en un perro mayor puede deberse a una incontinencia del esfínter, muy frecuente en hembras esterilizadas y que tiene tratamiento eficaz; a una infección urinaria; a diabetes o a un problema renal (que hacen beber y orinar muchísimo más); o a un deterioro cognitivo. Casi todas esas causas se pueden tratar o mejorar. Que tu perro se haga encima no es un final del camino: es un síntoma que merece diagnóstico.
Preguntas frecuentes
¿Sirven para enseñar a un cachorro?
Sí, y son muy útiles mientras no ha completado las vacunas y no puede pisar la calle. Pero ten en cuenta que enseñarle a hacerlo dentro y esperar que aprenda a hacerlo fuera son mensajes contradictorios. En cuanto pueda salir, prioriza la calle y ve reduciendo los empapadores.
¿Puedo usarlos con un perro mayor incontinente?
Es uno de sus mejores usos. Y muy importante: no lo regañes, no puede evitarlo. Además, la incontinencia en un perro mayor suele tener causa tratable. Consúltalo con tu veterinario.
¿Traspasan al suelo?
Están diseñados para retener el líquido en el interior. Aun así, cámbialos cuando estén saturados: ningún empapador es infinito.
¿Sirven para gatos?
Sí. Van muy bien bajo la bandeja de un gato que escarba mucho, en transportines durante viajes largos, y en gatos convalecientes o con movilidad reducida.
¿Con qué limpio si se escapa fuera del empapador?
Con un limpiador enzimático, que descompone la orina. Nunca con amoniaco ni con lejía: el amoniaco huele a orina para el animal y le invita a repetir exactamente en el mismo sitio.
¿Cada cuánto los cambio?
En cuanto estén usados o saturados. Un empapador húmedo deja de absorber y además desanima al animal a volver a usarlo.
Valoraciones
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