El donut de pato tiene, además de su forma de rosco (que obliga al perro a girarlo y trabajarlo, alargando mucho la masticación), una ventaja que conviene conocer: el pato es una proteína alternativa. Muchísimos perros comen pollo toda su vida, y el pollo es una de las proteínas que con más frecuencia acaban dando sensibilidades. Si tu perro tiene el estómago delicado, si sospechas intolerancia al pollo, o si simplemente está haciendo una dieta de eliminación, un snack de pato te permite premiarlo sin romper la dieta. Además, masticar un buen rato libera endorfinas, calma la ansiedad, cansa mentalmente y arrastra placa de los dientes. 100 % natural, sin aditivos.
Beneficios
• Pato: proteína alternativa. Perfecto si tu perro es sensible al pollo o está en dieta de eliminación.
• Forma de rosco: tiene que girarlo y trabajarlo. Le dura mucho más que una tira.
• Masticar calma: endorfinas, menos estrés, cansancio mental.
• Ayuda a arrastrar placa de los dientes.
• 100 % natural, sin aditivos ni azúcares añadidos.
Composición
Pato deshidratado.
100 % natural, sin aditivos, sin colorantes, sin conservantes y sin azúcares añadidos.
Producto natural: el tamaño, la forma, el color y el olor varían de una pieza a otra.
Componentes analíticos
Valores orientativos (producto natural deshidratado):
Proteína bruta: 55-70 %
Grasa bruta: 8-18 %
Fibra bruta: <2 %
Humedad: 8-12 %
El pato es algo más graso que el pollo: tenlo en cuenta si tu perro está a dieta.
Valores orientativos. Al tratarse de un producto 100 % natural, la analítica varía ligeramente de una pieza a otra y de un lote a otro.
Modo de empleo
Como premio, siempre con supervisión.
Regla del 10 %: los snacks no deben superar el 10 % de las calorías diarias. Descuéntalo de su ración.
Retíralo cuando el trozo sea lo bastante pequeño para tragárselo entero.
Si estáis haciendo una dieta de eliminación, asegúrate con tu veterinario de que el pato es una proteína que tu perro no ha comido antes. Solo así sirve como proteína novel.
Deja siempre agua fresca a su disposición.
Preguntas frecuentes
¿Por qué elegir pato en vez de pollo?
Porque el pollo es una de las proteínas que con más frecuencia acaba dando sensibilidades, sencillamente porque es la que más se come. Si tu perro tiene el estómago delicado o sospechas intolerancia, el pato te permite premiarlo sin usar la proteína problemática.
¿Sirve para una dieta de eliminación?
Puede servir, pero con una condición: que el pato sea una proteína que tu perro nunca haya comido. Y ojo, que aquí es donde se estropean la mitad de las dietas de eliminación: por un premio «inocente». Consúltalo con tu veterinario antes.
¿Engorda más que el de pollo?
Un poco, sí: el pato tiende a ser algo más graso. En un perro a dieta, cuéntalo.
¿Limpia los dientes?
Ayuda: el roce arrastra placa blanda. Pero no quita el sarro ya formado (esa costra dura y amarillenta): eso solo se retira con una limpieza dental veterinaria. Un snack previene; no repara.
¿Es apto para cachorros?
Con cautela, y mejor pregúntanos. Es un snack firme y los dientes de leche son frágiles. Aplica la regla de la uña: si al presionar con la uña no deja marca, es demasiado duro para él.
Mi perro se lo traga entero. ¿Qué hago?
Sujétaselo tú mientras lo roe, o cámbiate a otro formato. Un perro tragón tiene riesgo de atragantamiento con cualquier snack duro, y el trozo final es el peligroso: retíralo siempre.
¿Cuántos puedo darle?
Los que quepan en el 10 % de sus calorías diarias, y descontándolos de su ración. Es la forma más silenciosa de engordar a un perro: nadie cuenta los premios.
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