El cuerno de carnero es un masticable 100 % natural y de un solo ingrediente: queratina, la misma proteína de la que están hechas tus uñas. No lleva aditivos, ni conservantes, ni colorantes, ni pegamentos: es la pieza tal cual, secada. Su gran virtud es la duración: un perro puede estar con él horas o incluso días, y ahí está buena parte de su valor, porque masticar es una de las actividades que más libera estrés en un perro (el acto de morder de forma sostenida tiene un efecto calmante real). Además, la fricción prolongada contra el diente ayuda a arrastrar la placa. Ahora bien, esa misma dureza es su riesgo: es un masticable duro, y hay que dárselo con cabeza. Lee el aviso.
Beneficios
• Monoingrediente: solo cuerno de carnero. Sin aditivos, conservantes ni colorantes.
• Larga duración: puede durar horas o días, según el perro.
• Efecto antiestrés: masticar de forma sostenida tiene un efecto calmante real. Es una de las mejores formas de canalizar el nerviosismo.
• Ayuda a la higiene dental: la fricción prolongada arrastra la placa.
• Muy bajo en grasa: no aporta apenas calorías, así que no engorda.
• Proteína novel: útil en perros con sensibilidades a proteínas comunes.
Composición
Cuerno de carnero 100 %.
Sin aditivos, conservantes ni colorantes.
Componentes analíticos
Proteína bruta: 80-90 %
Grasa bruta: menos del 1 %
Ceniza bruta: 15-25 %
Humedad: menos del 12 %
Valores orientativos. Al tratarse de un producto 100 % natural deshidratado, la analítica varía ligeramente según el lote, el origen y la pieza concreta.
Modo de empleo y dosificación
Es un alimento complementario: un premio, no una comida. No sustituye a la ración diaria de tu perro.
Cantidad: como norma general, una pieza al día como máximo, ajustando según el tamaño de tu perro. Los premios no deberían superar el 10 % de las calorías diarias, así que si se lo das a menudo, descuéntalo de su ración.
Siempre bajo supervisión. Esto no es una recomendación de compromiso: es un masticable, y todo masticable tiene un riesgo de atragantamiento. No lo dejes a solas con la pieza y retírala cuando el trozo se haya reducido lo bastante como para que pueda tragarlo entero.
Deja siempre agua fresca a su disposición: los deshidratados dan sed.
Conservación: en un lugar fresco y seco, en un recipiente bien cerrado y lejos de la humedad y de la luz directa. Al ser un producto natural, el tamaño, el color y el peso de cada pieza varían.
Siempre bajo supervisión, y retira la pieza cuando quede un trozo lo bastante pequeño como para que pueda tragarlo entero.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto le puede durar?
Depende mucho del perro y de su forma de masticar, pero es de los más duraderos que hay: horas, y en muchos casos días. Un masticador compulsivo lo acabará antes; un perro tranquilo puede tenerlo semanas.
¿Por qué dicen que masticar relaja?
Porque no es un tópico: el acto de morder de forma sostenida y rítmica tiene un efecto calmante real en el perro. Es una de las mejores herramientas que tienes para un perro nervioso, ansioso o que se queda solo en casa.
¿Huele o mancha?
Poco. Es queratina seca, así que no es grasienta ni deja marcas como otros masticables. Es de los más limpios de tener por casa.
¿Es demasiado duro para mi perro?
La regla de la uña: si no consigues hundir la uña en la pieza, es demasiado dura y puede fracturarle una muela. Con los masticables muy duros, la lesión más frecuente es la fractura de la carnasial, y arreglarla cuesta mucho más que el snack.
¿Se lo puedo dar a un cachorro?
No. Un cachorro está cambiando los dientes y su dentadura es frágil. Tampoco a un perro senior, ni a uno con los dientes dañados o con antecedentes de fractura.
¿Cuándo tengo que retirárselo?
Cuando quede un trozo lo bastante pequeño como para que pueda tragárselo entero. Y déjalo siempre con supervisión: un masticable no es una niñera.






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