El cuerno de cabra es, en esencia, la versión a escala reducida del cuerno de búfalo, y esa es exactamente su virtud. Está hecho del mismo material, queratina, con las mismas propiedades: al masticarlo se desgasta en una textura arenosa que actúa como abrasivo sobre el diente y ayuda a frenar el sarro, no se astilla y apenas aporta grasa. Pero su tamaño más contenido lo hace mucho más manejable para perros pequeños y medianos, a los que un cuerno de búfalo les resulta sencillamente inabordable. Es un masticable de larga duración, ideal para canalizar el instinto de roer y para los perros que se aburren o se ponen nerviosos cuando se quedan solos. Es un alimento complementario.
Beneficios
• La versión manejable del cuerno de búfalo: mismo material, tamaño más contenido, ideal para perros pequeños y medianos.
• Queratina: al masticarlo adquiere una textura arenosa que actúa como abrasivo y ayuda a frenar el sarro.
• Larga duración: perfecto para canalizar el instinto de roer y para el perro que se aburre cuando se queda solo.
• Muy bajo en grasa y sin astillas.
• 100 % natural: un solo ingrediente. Sin cereales, sin azúcares, sin colorantes ni conservantes artificiales.
• Ojo: es duro. Consulta el modo de empleo antes de dárselo.
Composición
Cuerno de cabra (100 %).
Componentes analíticos
Proteína bruta 35-40 %
Grasa bruta menos del 1 %
Ceniza bruta 20-25 %
Humedad 8-10 %
Rico en calcio y fósforo
Valores orientativos. Al tratarse de un producto 100 % natural deshidratado, la analítica varía ligeramente según el lote, el origen y la pieza concreta.
Modo de empleo y dosificación
Aviso importante sobre la dureza: es un masticable muy duro. Es justo lo que lo hace durar, pero también implica un riesgo real de fractura dental en perros que muerden con mucha fuerza o de forma compulsiva. La regla del pulgar que usan los veterinarios: si no puedes hundir la uña en el material, es demasiado duro para el diente de tu perro. No es un snack para todos los perros: descártalo en cachorros con dientes de leche, en perros mayores con la dentadura desgastada y en los que ya han tenido una fractura. Ante la duda, pregunta a tu veterinario.
Es un alimento complementario: un premio, no una comida. No sustituye a la ración diaria de tu perro.
Cantidad: como norma general, una pieza al día como máximo, ajustando según el tamaño de tu perro. Los premios no deberían superar el 10 % de las calorías diarias, así que si se lo das a menudo, descuéntalo de su ración.
Siempre bajo supervisión. Esto no es una recomendación de compromiso: es un masticable, y todo masticable tiene un riesgo de atragantamiento. No lo dejes a solas con la pieza y retírala cuando el trozo se haya reducido lo bastante como para que pueda tragarlo entero.
Deja siempre agua fresca a su disposición: los deshidratados dan sed.
Conservación: en un lugar fresco y seco, en un recipiente bien cerrado y lejos de la humedad y de la luz directa. Al ser un producto natural, el tamaño, el color y el peso de cada pieza varían.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay con el cuerno de búfalo?
El tamaño, principalmente. Es el mismo material y las mismas propiedades, pero en una pieza mucho más manejable, apta para perros pequeños y medianos.
¿Es peligroso que sea duro?
Hay que tenerlo en cuenta: un masticable duro puede fracturar un diente en un perro que muerde con mucha fuerza. Si no puedes hundir la uña en el material, es demasiado duro para él. No es apto para cachorros ni para perros con la dentadura desgastada.
¿Cuánto dura?
Bastante. Es un masticable de larga duración, esa es su gracia.
¿Engorda?
Prácticamente nada: apenas tiene grasa.
¿Por qué cada pieza es distinta?
Porque es un producto natural, no fabricado en molde. El tamaño, el color, la forma y el peso varían de una unidad a otra.
¿Cómo lo conservo?
En un lugar fresco y seco, en un recipiente bien cerrado, lejos de la humedad y de la luz directa.
Ruben Sutil González (propietario verificado) –
Encantado no hay quien se lo quite, le a gustado muchísimo