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Cepillo de cerdas suaves para perros y gatos. Para pelo corto o fino, y para acostumbrar a cachorros al cepillado sin que duela.

9 disponibles

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Un cepillo de cerdas suaves es la herramienta más básica del cuidado del pelo, y también la más malinterpretada. No desenreda nudos, no saca subpelo muerto en un perro en plena muda y no sustituye a una carda ni a un rastrillo. Lo que hace, y lo hace bien, es dos cosas: pasar por encima del manto retirando el pelo suelto, el polvo y la suciedad superficial, y repartir la grasa natural de la piel a lo largo del pelo, que es lo que le da brillo de verdad, sin necesidad de sprays ni acondicionadores. Y hay un tercer uso que para nosotros es el más importante: enseñar a un cachorro o a un gato a dejarse tocar. Un cepillo suave no tira, no engancha y no hace daño, así que el animal asocia el cepillado con algo agradable en lugar de con un forcejeo. Ese aprendizaje, hecho a tiempo, te ahorra años de peleas con el peine.

Beneficios
No tira del pelo ni araña la piel: las cerdas suaves se doblan antes de hacer daño. Es la diferencia entre un animal que se deja cepillar y uno que sale corriendo cuando ve el cepillo.
Reparte la grasa natural del manto: el sebo que produce la piel es lo que da brillo al pelo. Cepillar lo distribuye desde la raíz hasta la punta. El brillo de verdad sale de ahí, no de un espray.
Retira pelo suelto, polvo y suciedad: pasarlo a diario reduce mucho la cantidad de pelo que acaba en el sofá y en tu ropa.
Ideal para pelo corto o fino: en mantos cortos, un cepillo agresivo sobra y puede irritar. Aquí la suavidad es la prestación, no una carencia.
Perfecto para cachorros y gatitos: sirve para construir la rutina de manejo desde el primer día, cuando lo que importa no es el resultado estético sino que el animal aprenda que esto no duele.
Es un momento de contacto: muchos perros y gatos disfrutan del cepillado suave. Bien hecho, es un rato de calma compartida, no una tarea.

Para qué NO sirve

Aquí conviene ser honestos, porque es la causa número uno de decepción con este tipo de cepillo:

No deshace nudos. Si tu perro ya tiene enredos o rastas, este cepillo pasará por encima sin tocarlos. Para eso necesitas un quitanudos o directamente unas tijeras, y en casos serios, una peluquería canina.

No saca el subpelo muerto. Un pastor alemán, un husky o un gato de pelo denso en plena muda necesitan una carda o un rastrillo de subpelo. Este cepillo solo te va a retirar lo que ya estaba suelto en la superficie.

No sustituye al peine. En razas de pelo largo, el peine metálico es el que te dice la verdad sobre si has llegado hasta la piel o solo has peinado la capa de arriba.

Es un cepillo de acabado y de mantenimiento diario. Ese es su trabajo y lo hace bien.

Cómo cepillar sin liarla

Siempre a favor del pelo, con pasadas largas y sin apretar. No hace falta fuerza.

Sesiones cortas y frecuentes es mejor que una sesión larga cada mes. Cinco minutos a diario supera con creces media hora una vez al mes, tanto en resultado como en aceptación del animal.

Empieza por las zonas que le gustan (lomo, cuello) y deja para el final las delicadas (barriga, patas, cola). Muchos animales toleran el lomo perfectamente y odian que les toquen las patas.

Si encuentras un nudo, para. No insistas con este cepillo. Deshazlo con los dedos o con un quitanudos, y luego sigue.

Termina siempre bien. Aunque solo hayas hecho dos pasadas, mejor acabar con el animal tranquilo que forzar y que la próxima vez huya.

Gatos: cepillar es prevenir bolas de pelo

En gatos, el cepillado tiene un beneficio muy concreto: cada pelo que retiras con el cepillo es un pelo que el gato no se traga al acicalarse. Y eso se traduce en menos bolas de pelo, menos vómitos y menos riesgo de obstrucción intestinal, sobre todo en gatos de pelo largo.

Un cepillo de cerdas suaves es también la mejor puerta de entrada con un gato que no está acostumbrado, porque no engancha. Ve poco a poco, sesiones muy cortas, y para antes de que se enfade, no después.

Cachorros: el momento de enseñar es ahora

Un cachorro que aprende a los tres meses que el cepillo es agradable será un perro adulto que se deja cepillar toda su vida. Un cachorro al que nunca se le tocó y al que a los dos años le metes una carda por primera vez porque está lleno de nudos, será un perro que odie el cepillado para siempre.

Coge el cepillo aunque el cachorro no lo necesite todavía. Dos minutos, premio, y a otra cosa. Estás construyendo una rutina, no arreglando un manto.

Preguntas frecuentes

¿Sirve para deshacer nudos?
No. Las cerdas suaves pasan por encima de los enredos sin tocarlos. Para nudos necesitas un quitanudos, un peine metálico o, si están muy apelmazados, ir a la peluquería. Insistir con este cepillo solo te llevará a tirar del pelo y a que el animal coja manía al cepillado.

¿Vale para un perro en plena muda?
Ayuda con el pelo que ya está suelto, pero no saca el subpelo muerto. Si tu perro suelta el manto entero dos veces al año, necesitas una carda o un rastrillo de subpelo. Este cepillo es el complemento, no la herramienta principal.

¿Puedo usarlo en gatos?
Sí, y de hecho es una de sus mejores aplicaciones. Es suave, no engancha, y cada pelo que retiras es un pelo que el gato no se traga. Menos bolas de pelo, menos vómitos.

¿Con qué frecuencia hay que cepillar?
Depende del manto, pero como norma: mejor poco y a menudo que mucho de vez en cuando. Cinco minutos diarios en pelo corto, y a diario o cada dos días en pelo largo. La rutina corta es la que funciona.

Mi perro odia que lo cepillen, ¿qué hago?
Casi siempre es porque en algún momento le hizo daño. Vuelve atrás: usa un cepillo suave como este, sesiones de treinta segundos, premio, y para antes de que se agobie. Y no insistas nunca sobre un nudo. Reconstruir la confianza lleva semanas, pero se consigue.

¿Necesito espray de brillo?
No. El brillo real del pelo viene de la grasa natural de la piel, y el cepillado es lo que la reparte. Un perro cepillado a diario y bien alimentado brilla solo. Los sprays son cosmética.

¿Cómo lo limpio?
Retira el pelo acumulado con los dedos o con un peine después de cada uso, y de vez en cuando lávalo con agua tibia y jabón suave. Déjalo secar con las cerdas hacia abajo.

1 valoración en Cepillo de Cerdas Suaves Para Perros y Gatos

  1. Lidia Suarez (propietario verificado)

    es muy suave para cepillar a mi perrita de pelo corto con su champú en seco se queda estupendo.

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