Playa y piscina con perro: disfruta del agua sin riesgos
Un chapuzón en la playa o en la piscina es de los mayores planazos del verano para muchos perros, y para nosotros verlos disfrutar del agua no tiene precio. Pero para que sea todo alegría conviene tener en cuenta unas cuantas cosas: el agua salada o clorada, el sol, la arena caliente… En Anlú te contamos cómo disfrutar del agua con tu peludo de forma segura y qué necesitas para cuidarlo antes, durante y después del baño.

En este artículo
Playa o piscina: qué cambia en cada una
Aunque las dos son estupendas, playa y piscina tienen sus particularidades. En la playa, el gran tema es el agua salada (que no debe beber), la arena (que puede tragar e irritar) y las altas temperaturas de la arena. En la piscina, lo que hay que vigilar es el cloro, que reseca la piel y el pelo y sienta mal si lo bebe, además de asegurar que tu perro sepa por dónde salir del agua. En ambos casos, la norma de oro es la misma: agua dulce siempre disponible, sombra y vigilancia constante.
Los riesgos del baño que debes conocer
Disfrutar sí, pero con la cabeza. Estos son los riesgos a tener en el radar: beber agua salada o clorada, que provoca vómitos y diarrea (y en exceso, algo más serio); el ahogamiento, porque no todos los perros nadan bien ni saben salir de una piscina; el golpe de calor, que acecha igual junto al agua; las otitis por la humedad que queda en las orejas; la arena ingerida o metida en ojos y almohadillas; y las quemaduras en las almohadillas por la arena o el pavimento ardiendo.

Precauciones antes y durante el baño
Con estas pautas, el riesgo baja muchísimo. Elige las horas frescas (primera de la mañana y última de la tarde) y busca siempre sombra donde pueda descansar. Lleva agua dulce y ofrécesela a menudo para que no le tiente el agua del mar. No le fuerces a nadar nunca: deja que entre a su ritmo, y si es un perro que no controla bien, un chaleco salvavidas es una gran idea. Vigílalo en todo momento en la piscina y enséñale dónde está la salida. Y ojo con el ejercicio intenso bajo el sol: el agua refresca, pero el golpe de calor sigue ahí.
Después del baño: aclarar e higiene
Tras el baño, aclara siempre a tu perro con agua dulce para retirar la sal, el cloro y la arena, que si se quedan le resecan e irritan la piel. Y cada cierto tiempo, un buen baño con champú específico deja el manto limpio, hidratado y sin restos. Nos encanta la gama PSH, que tiene un champú para cada tipo de pelo: Aloe Lover para pieles sensibles e hidratación, Curly para mantos rizados, y Total Dark y Total White para realzar los mantos oscuros y blancos.
Hidratación tras el baño
El PSH Champú Aloe Lover es perfecto después de la playa o la piscina: limpia con suavidad e hidrata la piel castigada por la sal y el cloro. Ideal para pieles sensibles y para el uso frecuente del verano.
Para mantos rizados
Si tu peludo tiene el pelo rizado, el PSH Champú Curly Tropical define y cuida el rizo mientras lo deja limpio y con un aroma buenísimo. Un básico para caniches, doodles y compañía.
Protege sus almohadillas de la arena caliente
La arena y el pavimento al sol pueden alcanzar temperaturas que queman las almohadillas de tu perro. Antes de pisar, comprueba con la mano: si a ti te quema, a él también. Un protector de almohadillas crea una capa que las cuida frente al calor, la sal y la abrasión. Tienes dos grandes opciones, una más básica y otra más completa.
Protección básica y práctica
El PSH Paw Protector en roll-on es comodísimo de aplicar y crea una barrera protectora sobre las almohadillas. Una opción sencilla y económica para el día a día del verano.
Protección profesional
El Hidratante de Almohadillas de Bopp Soul es nuestra opción pro: además de proteger, hidrata y regenera las almohadillas resecas o agrietadas con ingredientes de primera. Un pasito por encima en cuidado.
Juegos en el agua
Y para exprimir el baño al máximo, nada como un buen juguete que flote. Estimulan, cansan de forma sana y hacen que el rato en el agua sea inolvidable. Estos de la gama COOL flotan de maravilla y se ven de lejos.
El favorito del verano
El juguete flotante Shark COOL flota, es resistente y de un color muy visible en el agua. Perfecto para los juegos de lanzar y traer en la playa o la piscina.
Clásico que nunca falla
El flotante Tenis COOL combina la pelota de toda la vida con la ventaja de que no se hunde. Ideal para los perros más peloteros y para nadar a por ella.
Preguntas frecuentes
¿Puede bañarse en la piscina con cloro? Un chapuzón puntual no suele ser problema si luego lo aclaras bien con agua dulce, pero no debe beber agua clorada y conviene que no sea algo diario para no resecarle la piel.
¿Cómo evito las otitis? Secándole bien las orejas tras el baño y revisándolas. En perros propensos, un limpiador de oídos específico ayuda mucho.
¿Todas las playas admiten perros? No. Busca playas caninas o consulta la normativa local, que suele variar según la época del año. Mejor informarse antes que llevarte una multa o un disgusto.
Conclusión
La playa y la piscina son un planazo de verano que tu perro puede disfrutar a tope con unas pocas precauciones: sombra, agua dulce, vigilancia, aclarado tras el baño y cuidado con las almohadillas. Con eso resuelto, solo queda mojarse y pasarlo en grande juntos.
¿Preparando la temporada de baños? Pásate por Anlú o escríbenos y te ayudamos con el champú, el protector y los juguetes ideales para tu peludo.
¿Tienes alguna duda o quieres compartir tu opinión?