Giardia, un parásito muy molesto.

La giardia es uno de esos parásitos silenciosos que traen de cabeza a muchos tutores: diarreas que van y vienen, recaídas cuando parecía superada… Aquí te contamos qué es, cómo se contagia, cómo se trata y, sobre todo, cómo la alimentación es la clave para que tu peludo se recupere y no vuelva a caer.
En este artículo verás:
¿Qué es exactamente la giardia?
La giardia es un protozoo (un parásito microscópico) que se instala en el intestino delgado del perro y del gato. Se protege dentro de unos huevos resistentes llamados quistes, que se eliminan por las heces y pueden sobrevivir semanas en ambientes húmedos. Por eso es tan común y tan escurridiza: justo cuando crees que la has vencido, un quiste despistado puede reactivar el problema.
¿Cómo se contagia?
El contagio es fecal-oral: tu peludo se infecta al beber agua contaminada (charcos, fuentes, ríos), al oler o lamer heces de otro animal, o al acicalarse tras pisar una zona sucia. Los sitios con muchos animales —parques, residencias, criaderos— son focos habituales. Un solo lametón en el lugar equivocado basta.
Síntomas: ¿cómo saber si mi peludo tiene giardia?
La señal estrella es la diarrea: a menudo blanda, grasienta, de olor muy fuerte y color claro, que aparece y desaparece. También puede haber gases, retortijones, pérdida de peso pese a comer bien, pelo apagado y cierta apatía. En cachorros es más delicada porque puede afectar a su crecimiento. Ojo: hay animales portadores sin síntomas que siguen contagiando.
Diagnóstico y tratamiento
El diagnóstico lo hace tu veterinario con un análisis de heces (a veces de varios días, porque los quistes no se eliminan de forma constante). El tratamiento es siempre veterinario y suele acompañarse de una higiene estricta: lavar comederos, mantas y bañar al peludo para retirar quistes del pelo. No te automediques: la pauta la marca siempre el profesional.
La nutrición: la clave de la recuperación
Aquí es donde tú marcas la diferencia. Durante y después del tratamiento, el intestino queda irritado y la flora, hecha un lío. Una dieta digestiva, baja en grasa y con la fibra adecuada ayuda a firmar las heces, calmar el intestino y repoblar las bacterias buenas. Estos son mis tres aliados:
Un alimento que da descanso al intestino
Un pienso gastrointestinal, muy digestible y bajo en grasa, es la base para que el intestino se recupere sin sobrecargarse mientras vuelve a la normalidad.
Fibra para firmar las heces
La calabaza aporta fibra soluble que ayuda a firmar las heces y a regular el tránsito: ese empujón natural cuando las diarreas no terminan de irse.
Repoblar la flora para evitar recaídas
Tras el tratamiento, reforzar la flora intestinal con probióticos es lo que marca la diferencia entre recuperarse del todo o encadenar recaídas.
Un refuerzo extra para la flora
En unas gotas fáciles de dar, los Fortebióticos aportan un extra de apoyo para regenerar la flora intestinal tras el tratamiento: ideales si tu peludo es propenso a recaer o tiene el intestino delicado.
Prevención: cómo evitar recaídas
La giardia recae con facilidad, así que prevenir es media batalla: recoge siempre las heces, evita que beba de charcos y fuentes dudosas, limpia y desinfecta comederos y bebederos, lava a menudo su cama y, tras un episodio, dale un buen baño para retirar posibles quistes del pelo. Y mantén su flora fuerte con una buena alimentación.
¿Es contagiosa para las personas?
La giardia es una zoonosis: puede transmitirse a las personas, aunque el riesgo es bajo con una higiene básica. Lávate las manos tras recoger heces o limpiar zonas sospechosas, especialmente si en casa hay niños o personas mayores. Sentido común y manos limpias, y poco más.
¿Dudas con su dieta durante la recuperación?
Cuéntame cómo va tu peludo y te ayudo a montar el plan de alimentación para que supere la giardia sin recaídas.
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No sabía que estos bichillos eran tan dañinos, además osn muy dificiles de quitar…