Cuidado de las almohadillas del perro en verano: guía completa
Solemos preocuparnos por el golpe de calor y se nos olvidan sus pies. Pero las almohadillas de tu perro sufren muchísimo en verano: el asfalto ardiendo, la arena, la sal y la sequedad las castigan sin que muchas veces nos demos cuenta. En Anlú le damos mucha importancia a cuidarlas, así que aquí te contamos por qué se resienten, cómo saber si se han quemado, qué hacer y cómo protegerlas.

En este artículo
Por qué sufren las almohadillas en verano
Las almohadillas son, básicamente, el calzado de tu perro: le aíslan, le amortiguan y le protegen. Pero no son indestructibles. En verano se enfrentan a varios enemigos: el asfalto y el pavimento al sol, que pueden superar los 60 ºC y provocar quemaduras en segundos; la arena caliente de la playa; la sal y el cloro del baño, que las resecan; y la sequedad general del calor, que las agrieta. Un pie dañado duele y se infecta con facilidad, así que merece la pena adelantarse.

El test del asfalto de los 5 segundos
Hay un truco infalible y gratis para saber si el suelo es seguro: apoya el dorso de tu mano sobre el asfalto durante 5 segundos. Si no puedes aguantarlos porque quema, es que quema también las almohadillas de tu perro, y ese paseo hay que posponerlo o buscar otra ruta. Parece una tontería, pero evita la mayoría de las quemaduras. Hazlo siempre antes de salir en las horas de calor.
Horarios y zonas de paseo
La mejor prevención es elegir bien cuándo y por dónde paseas. Saca a tu perro a primera hora de la mañana y a última de la tarde-noche, evitando siempre la franja central del día (más o menos de 12:00 a 20:00 en pleno verano), que es cuando el suelo acumula más calor. En cuanto al terreno, prioriza zonas de césped, tierra o sombra frente al asfalto y el hormigón, que se calientan muchísimo más. Y aunque sea de noche, ten en cuenta que el asfalto tarda horas en enfriarse, así que sigue haciendo el test.
Cómo saber si se ha quemado las almohadillas
Estas son las señales de que sus almohadillas lo han pasado mal: cojera o caminar raro, negarse a andar, lamerse o morderse las patas de forma insistente, y al mirarlas de cerca, enrojecimiento, oscurecimiento, ampollas, zonas en carne viva o trozos de piel levantada. Ante cualquiera de estas señales tras un paseo con calor, revísalas bien: cuanto antes actúes, mejor.
Qué hacer si se le queman
Si sospechas una quemadura, refresca las almohadillas con agua fresca (no helada) o con paños húmedos y lleva a tu perro a una zona fresca para que no siga pisando el suelo caliente. Limpia con suavidad para retirar restos y no revientes las ampollas ni le pongas cremas que no sean específicas. Evita que se lama la zona. Si ves ampollas grandes, piel levantada, sangrado o cojera intensa, acude al veterinario: las quemaduras en almohadillas pueden infectarse y a veces necesitan tratamiento. Ante la duda, mejor que lo valore un profesional.
Cómo proteger sus almohadillas
Más allá de los horarios, un buen protector de almohadillas es tu mejor aliado: crea una capa que las cuida frente al calor, la abrasión y la sequedad, y las mantiene hidratadas. En Anlú tenemos dos opciones que nos encantan, una más básica y otra más completa. Te dejamos una comparativa para que elijas la que mejor te encaje.
La opción básica
El PSH Paw Protector en roll-on es comodísimo y rápido de aplicar: pasas el roll-on por la almohadilla y listo. Perfecto para proteger antes del paseo en el día a día, y a muy buen precio.
La opción pro
El Hidratante de Almohadillas de Bopp Soul va un paso más allá: además de proteger, hidrata y regenera las almohadillas resecas o agrietadas con ingredientes de primera. Es más caro, pero para nosotros es el mejor cuidado que puedes darle a sus pies.
Preguntas frecuentes
¿Sirven los botines o zapatos para perros? Pueden ayudar en casos concretos (superficies muy calientes, heridas), pero a muchos perros les cuesta acostumbrarse y no siempre son cómodos. Para el día a día, horarios prudentes y un buen protector suelen bastar.
¿Cada cuánto aplico el protector? Lo ideal es antes de cada paseo en las épocas de más calor, y de forma más constante si tu perro tiene las almohadillas resecas o agrietadas.
¿Puedo usar cremas de humano? Mejor no. Pueden llevar ingredientes que no le convienen y que además se lamerá. Usa siempre productos específicos para almohadillas.
Conclusión
Las almohadillas son el calzado de tu perro y en verano necesitan un cuidado extra: pasea en horas frescas, haz el test del asfalto, elige zonas de sombra y protégelas con un buen producto. Con esos gestos tan sencillos, sus pies aguantarán el verano sanos y sin sustos.
¿Quieres que te ayudemos a elegir el protector ideal para tu peludo? Pásate por Anlú o escríbenos y te asesoramos encantados.
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